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ARTÍCULO · 9 MIN

Buscador ecommerce:
qué mirar antes de elegir uno.

Todos los buscadores para una tienda online prometen lo mismo —rápido, inteligente, más conversión— y casi ninguno dice con qué se mide. Esto es una lista de las preguntas que sí distinguen unos de otros, con los números que deberías exigir en cada una.

Escrito por quien hace uno de ellos. Lo decimos arriba para que leas el resto sabiéndolo.

Primero: por qué el buscador no es un detalle

Quien escribe en el buscador de una tienda ya ha decidido comprar. No está paseando por categorías a ver qué hay: llega con una palabra concreta en la cabeza —una marca, una medida, un código— y la escribe. Es el visitante con la intención más clara de todo el sitio.

Por eso el coste de fallar ahí es tan alto. Cuando la navegación no lleva a ningún sitio, el cliente prueba otra categoría. Cuando el buscador devuelve cero resultados, el cliente se va — y lo peor es que el comerciante no se entera, porque una búsqueda vacía no deja rastro en ningún sitio salvo que alguien lo registre a propósito.

Las seis preguntas que separan unos de otros

Ordenadas por cuánto cambian el resultado, no por cuánto salen en los folletos.

1. ¿Qué pasa con una errata?

Es la prueba más barata y la más reveladora. Escribe mal un producto que sabes que tienes: quita una letra, cambia dos de sitio. Un buscador que hace LIKE '%texto%' contra la base de datos devuelve cero. Uno con distancia de edición lo corrige. Pide además que la corrección sea contra tu catálogo, no contra un diccionario del idioma: en una tienda de recambios, «PNRB18» no está en ningún diccionario.

2. ¿Busca por la referencia de la variante?

El código que el cliente tiene delante —el de la talla concreta, el del color concreto— no suele ser el del producto padre. En PrestaShop vive en otra tabla, y la búsqueda nativa no entra ahí. Prueba con una referencia de combinación real. Es la pregunta que más se olvida y la que más ventas cuesta en catálogos técnicos.

3. ¿Cuánto tarda, y medido sobre qué catálogo?

Un buscador rápido para ecommerce se demuestra con un número, no con un adjetivo: «instantáneo» no lo es. Pide milisegundos y pide el tamaño del catálogo con el que se midió: 20 ms sobre 200 productos no dice nada sobre lo que hará con 20.000. Un motor que mantiene el índice en memoria responde en menos de 20 ms en catálogos de decenas de miles de fichas. Si no te dan la cifra, asume que no es buena.

4. ¿Puedes ver y cambiar por qué sale cada resultado?

Aquí es donde se separan de verdad. Muchos buscadores ordenan con un modelo propio que no se explica ni se toca: cuando un accesorio sale por delante del producto que menciona, no hay nada que hacer salvo abrir un ticket. Pregunta si puedes ver el peso de cada campo —nombre, referencia, descripción, categorías— y cambiarlo tú. Si la respuesta es que «el algoritmo aprende», estás comprando una caja negra.

5. ¿Qué carga mete en tu servidor?

No solo el buscador: también los filtros de categoría. En PrestaShop los filtros nativos calculan cada conteo con consultas a la base de datos, y un rastreador recorriendo combinaciones de filtros tumba tiendas reales —no es teórico, pasa—. Pregunta cuántas consultas a MySQL cuesta una búsqueda y cuántas un filtro aplicado. La respuesta buena es cero en los dos casos.

6. ¿Te enseña lo que NO se encontró?

Las búsquedas sin resultados son el informe más barato que existe sobre tu propio catálogo: son clientes diciéndote con sus palabras qué esperaban encontrar y no estaba. Unas veces es un hueco de surtido; otras, un producto que sí tienes pero llamado de otra manera. Un buscador que no registra eso te está escondiendo la mitad de su valor.

Cómo se cobra, y por qué importa más de lo que parece

Hay tres modelos en el mercado y no cuestan lo mismo a lo largo del año:

Por búsquedas al mes

Lo más común. El problema es que no controlas la demanda: una campaña que funciona, o un rastreador, te suben la factura justo el mes que más tráfico tienes.

Por productos indexados

Predecible: tu catálogo lo decides tú y crece despacio. Mira la letra pequeña de los idiomas — en muchos servicios cada idioma cuenta como un catálogo entero, y eso multiplica la factura de una tienda multiidioma sin avisar.

Por porcentaje de ventas

Suena alineado y empieza barato. Haz la cuenta a tres años con tu facturación objetivo antes de firmar: es el modelo que peor envejece cuando la tienda va bien.

Y una pregunta que casi nadie hace: ¿qué pasa el día que el servicio se cae o te das de baja? La respuesta aceptable es que la tienda vuelva a su buscador nativo y siga vendiendo. Si la respuesta es que la página de resultados deja de funcionar, eso es una dependencia, no un proveedor.

La prueba de diez minutos

Con tu catálogo cargado, no con la demo del fabricante. Si un proveedor no te deja probar con tus datos, eso ya es una respuesta.

  1. Busca tu producto más vendido bien escrito. Debe salir el primero. Si no, nada de lo demás importa.
  2. Búscalo otra vez con una errata.
  3. Busca una referencia de combinación real.
  4. Busca un término genérico de los que tienes cien productos y mira el orden: ¿salen primero los que venden, o los accesorios que los mencionan?
  5. Escribe media palabra y mira si ya hay resultados.
  6. Busca algo que no tengas y mira qué ofrece en vez de una página vacía.
  7. Aplica tres filtros seguidos en una categoría grande y cronometra.

Siete búsquedas. Si un buscador pasa las siete, el resto de la decisión es precio y soporte.

Haz la prueba con Dropfind

Es un buscador para PrestaShop sobre Typesense: 9 ms por búsqueda sobre un catálogo real de 1.859 productos, pesos de relevancia que ves y cambias desde el back office, y el informe de búsquedas sin resultados desde el primer día. Si se cae, tu tienda vuelve al buscador nativo.